Quien creó la ceremonia fue Carl Diem, profesor alemán, quien puso en marcha la antorcha con el apoyo de Jean Ketzeas, amigo griego. La llama olímpica recuerda la tradición de la antigua Grecia donde se encendía una hoguera en el altar de la diosa Hera durante la celebración de los antiguos Juegos Olímpicos.

Los relevos de la antorcha son elegidos por el Comité Organizador y, además de deportistas, pueden ser gente de la cultura y personas que promuevan los valores olímpicos de excelencia, respeto y amistad.